Una alimentación sana debe contener frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. En frutas y verduras deben consumirse al menos 400 gramos al día —cinco porciones de 80 gramos cada una— de frutas y hortalizas.
A continuación, mencionamos los beneficios de los colores de frutas y verduras.
Verde
- Vitaminas (especialmente A, C, el complejo B, E y K),
- Minerales (potasio, magnesio), fibra
- Adecuada función y desarrollo del cerebro
- Propiedades antioxidantes que ayudan a proteger los ojos al mantener la retina en buen estado
- Reducción del riesgo de tumores cancerígenos.
Amarillo – Anaranjado:
- Caroteno, sustancia que favorece la formación de vitamina A y tiene efecto antioxidante.
- Vitaminas C, ácido fólico y algunos minerales como magnesio, potasio, flúor y calcio en menor cantidad.
Blanco:
- Contienen compuestos azufrados, almidones y vitaminas del complejo B. Poseen minerales como potasio, magnesio y, por sobre todo, destaca su efecto anticancerígeno y de estimulación del sistema inmunológico.
- A través de la fibra ayuda a mantener adecuados niveles de colesterol, la presión arterial y aumentar la habilidad del organismo para combatir las infecciones.
- Los polifenoles que se encuentran en las peras y las uvas blancas se están evaluando a fin de identificar su posible papel en la reducción del riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer.
Azul – Morado:
- Efecto antioxidante. Poseen minerales como potasio, magnesio, vitaminas del complejo B y vitamina C.
- Aportan fitoestrógenos, polifenoles y ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Autora: Sidney Muñoz
Especialidad: Nutricionista